Repartidos por toda la geografía del país, los mercados de la navidad son la estampa característica de estas fechas. El más antiguo es el de Dresde que data de 1.434 cuando el rey sajón Federico II gobernaba y permitió, justo el día antes de navidad, un día libre para el comercio.

Hoy en día abren sus puertas aproximadamente el último fin de semana de noviembre y son visitables hasta unos días antes de nochebuena.
Si tienes la oportunidad no dejes de asistir y probar el Glühwein, un típico vino que se sirve caliente y que hace las delicias de todos los alemanes.