Para casi la mitad de los alemanes las Pascuas son más que un par de días libres. Es fiesta religiosa pero sobre todo familiar. Como cada celebración también ésta cuenta con símbolos. El huevo y el conejo de Pascuas.

Los huevos representan desde épocas remotas pureza y fertilidad. Ya desde antes del cristianismo eran el símbolo de vida y resurrección. En muchas culturas a los muertos se les enterraba con huevos como ofrenda.

¿Por qué los pintan?
La costumbre de pintar y regalar huevos en Pascuas es una tradición cristiana muy difundida de orígenes diversos.

En Alemania esta costumbre parece haber sido cimentada por la Iglesia en el Siglo XII con el benedictio ovorum, acto en el que los huevos eran bendecidos en la iglesia, lo que en el imaginario popular los dotaba de poderes especiales.

Algunos creen que el uso de colorear los huevos viene de Ucrania donde en época previa al Cristianismo se pintaban para agradecer la llegada del sol y el calor en la primavera. Hay quien sostiene que esta tradición fue introducida como elemento de adorno en el Cristianismo.

Puede haberse difundido sin embargo por el hecho de que las reglas católicas prohibían en su inicio el consumo de huevos durante Semana Santa. Las gallinas, ignorantes, seguían poniendo y los campesinos los almacenaban y pintaban para distinguirlos de los frescos. Al final de Semana Santa crecía fuertemente su consumo. Así la tradición fue cultivándose.

El huevo pintado más viejo del que se tiene conocimiento data del siglo IV después de Cristo.

En Alemania se mencionan por primera vez en escritos del siglo XIII del clérigo alemán Freidank. El color tradicional para pintarlos fue por mucho tiempo el rojo, el color de la sangre de Cristo. En la actualidad se pintan de todos los colores cada uno con significado propio: amarillo sabiduría, blanco pureza, verde juventud y anaranjado fuerza.

¿Por qué los esconden?
La primera mención del uso de esconder los huevos para los niños se encuentran en el diario del Abad Jacob von Schluttern del año 1691, pero no hay explicación de cómo o por qué nació este juego. Sea como sea, 328 años después, este domingo de Pascuas, cientos de niños alemanes los buscarán y encontrarán de nuevo.

La tradición de los huevos de Pascuas se ha convertido en un verdadero arte. Los hay de todo tipo de materiales, los naturales hermosamente pintados, pero también de oro y plata, de vidrio, de porcelana, de madera y en la época made in China también de plástico.

Pero para Semana Santa los alemanes prefieren los tradicionales, los huevos duros pintados, aunque se registra un creciente gusto por los de chocolote y mazapán.

 

¿Y el conejo de Pascuas (Der Osterhase)?
Durante el domingo de resurrección la figura de un conejo trae huevos de Pascua a los niños que los esconde por los rincones de la casa y los jardines, dando lugar a una entretenida búsqueda con premio final.

Esta es una de las tradiciones más importantes porque las primeras huellas del conejo de Pascua aparecieron en un libro del siglo XVII en Alemania. Y los primeros conejos comestibles se amasaron en Alemania allá por 1800.

Según la leyenda la diosa germánica de la primavera, Ostara, le dio su nombre a ésta fiesta, en alemán llamada “Oster”. Por ello, la festividad de la Pascua siempre ha sido una época feliz, que se festeja por la llegada oficial de la primavera.

 

Fuente:
https://www.dw.com/es/los-huevos-de-pascuas-en-alemania/a-3208056
https://www.guiadealemania.com/tradiciones-de-semana-santa-en-alemania/